Libélula Blú

Retazos de mi, que vuelan convertidos en libélulas

Se viven vidas ajenas.


Imagen digital Dennis Borja Meneses / www.pinoyphotography.orgPareciera qué este blog se me olvidó. Pero ya no me extraña. Se me están olvidando tantas cosas. Si les contara: incluso creo que me estoy olvidando yo. Me convierto…No. Me diluyo en muchas personas. Amanezco en mi piel, aún puedo sentirla. Pero ni he saltado de la cama, cuándo ya descubro que mudé de piel. Sin qué nadie lo note. David Blaine me tendría celos, de llegar a averiguarlo. Mi piel pasó a ser una cubierta de retazos. Un mosaico. Un todo de muchos todos: una nada. Y me aprieta en un costado y se me arrastra al lado contrario. Se me enreda el pie en el ruedo descosido. Pero eso si, me luce linda. Nadie nota qué incomoda, ni siquiera yo. A no ser porque, de madrugada, las verdades aparecen escondidas en mi almohada. Y ustedes ya saben: las verdades, con sus aristas filosas, su falta de blandura, su manía de pinchar; no dejan dormir. Son inquietas y si de día sus gritos se confunden con el ruido de fondo cotidiano, en el silencio del crepúsculo las escucho claro y fuerte. Y al oído. Y me dicen y repiten, necias, qué este traje no es el mío. Qué no se viven vidas ajenas sin pagar el precio de la intrusión. Y, claro, tienen razón. Es una característica de las verdades el no equivocarse, ¿sabían? El precio es alto y mi bolsillo escaso. Y hoy, la ausencia del sueño fue la moneda que pagó esta ronda.

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2 comentarios el “Se viven vidas ajenas.

  1. La Vivix
    22 septiembre, 2010

    Hola Maru
    Hoy el insomnio tiene excusa y resulta conveniente, porque el trabajo me tiene (como suele pasar) contra la pared. Pero me doy un tour por ahí para darme un respiro y permitirme no ahogarme en las angustias de quien fue y ya no es.
    Ya te extrañaba. Te leo y nuevamente me leo. Qué será vos? Yo trato de convencerme de no tenerle ya recelo a ese sentimiento, a ese cuestionamiento interno, a esa voz. Asusta y atormenta tal vez por lo ambiguo y por las no respuestas. Estamos inmersos en un sistema que nos silenció es voz interna, esa que tal vez nos despierta de madrugada para tratar de recordarnos quiénes realmente somos. Nos pasará lo mismo? (yo no estoy aún segura de lo que me pasa pero tus palabras encuentran eco en mi conciencia). Cuánto tiempo llevo ya en esto? Cuánto tiempo más me durará? Irá a ser mi estado normal (la anormalidad)? Las preguntas tienen respuestas? A veces no tengo tampoco muy claras las preguntas. Enfin Maru, un abrazo. Me encanta leerte.

  2. libelulablu
    22 septiembre, 2010

    Puede que la normalidad esté sobrevalorada y a todo lo que tengamos acceso es a la anormalidad. Puede qué. Puede que culpemos al sistema de algo que fue libre albedrío. Puede qué. ¿La temporalidad? Ni idea. Para mi, ha pasado toda una vida y las que siguen. Y si, es cierto Vivix: siempre coincidimos en lo realmente importante. Me encanta qué estés siempre aqui. Un besote.

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Esta entrada fue publicada el 21 septiembre, 2010 por en Uncategorized.
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